Homilías

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO

Ven, ven, Señor, no tardes. Ven, ven, que te esperamos Ven, ven, Señor, no tardes; Ven, pronto, Señor

Necesitamos pedirle al Señor que derrame en nosotros un verdadero caudal, un torrente de ESPERANZA.

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