DOMINGO XXIX DEL TIEMPO ORDINARIO 261018
No somos meros espectadores de la realidad; somos sujetos activos llamados a tejer el día a día con fe, libertad y compromiso.
PRIMERA LECTURA
+ Lectura del Libro de Isaías 45, 1.4-6
Así habla el Señor a su ungido, a Ciro, a quien tomé de la mano derecha, para someter ante él a las naciones y desarmar a los reyes, para abrir ante él las puertas de las ciudades, de manera que no puedan cerrarse.
Por Amor a Jacob, mi servidor, y a Israel, mi elegido, yo te llamé por tu nombre, te di un título insigne, sin que tú me conocieras.
Yo soy el Señor, y no hay otro, no hay ningún Dios fuera de mí. Yo te hice empuñar las armas, sin que tú me conocieras, para que se conozca, desde el Oriente y el Occidente, que no hay nada fuera de mí. Yo soy el Señor, y no hay otro.
Palabra de Dios.
ESTA ES PALABRA DE DIOS
+ SALMO RESPONSORIAL 95,1. 3-65. 7-10ac
R. Aclamen la gloria y el poder del Señor.
Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra; anuncien su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos. R.
Porque el Señor es grande y muy dignos de alabanza, más temible que todos los dioses. Los dioses de los pueblos no son más que apariencia, pero el Señor hizo el cielo. R.
Aclamen al Señor, familias de los pueblos, aclamen la gloria y el poder del Señor; aclamen la gloria del nombre del Señor. Entren en sus atrios trayendo una ofrenda. R.
Adoren al Señor al manifestarse su santidad: ¡Que toda la tierra tiemble ante Él! Digan entre las naciones: “¡el Señor reina! El Señor juzgará a los pueblos con rectitud”. R.
SEGUNDA LECTURA
+ Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalonia 1,1-5b
Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la Iglesia de Tesalónica, que está unida a Dios Padre y al Señor Jesucristo. Llegue a ustedes la gracia y la paz.
Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes, cuando los recordamos en nuestras oraciones, y sin cesar tenemos presente delante de Dios, nuestro Padre, cómo ustedes han manifestado su fe con obras, su amor con fatigas y su esperanza en nuestro Señor Jesucristo con una firme constancia.
Sabemos, hermanos amados por Dios, que ustedes han sido elegidos. Porque la Buena Noticia que les hemos anunciado llegó hasta ustedes, no solamente con palabras, sino acompañada de poder, de la acción del Espíritu Santo y de toda clase de dones.
ESTA ES PALABRA DE DIOS
EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo 22, 15-21.
Los fariseos se reunieron para sorprender a Jesús en alguna de sus afirmaciones. Y le enviaron a varios discípulos con unos herodianos, para decirle: “Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios, sin tener en cuenta la condición de las personas, porque Tú no te fijas en la categoría de nadie. Dinos qué te parece: ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no?”
Pero Jesús, conociendo su malicia, les dijo: “Hipócritas, ¿por qué me tienden una trampa? Muéstrenme la moneda con que pagan el impuesto”.
Ellos le presentaron un denario. Y él les preguntó: “
¿De quién es esta figura y esta inscripción?”
Le respondieron: “Del César”.
Jesús les dijo: “Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios”.
ESTA ES PALABRA DEL SEÑOR
Homilía: Ciudadanos del Mundo, Hijos del Señor de la Historia
La Palabra de Dios hoy nos recuerda una gran verdad: la historia está en nosotros y nosotros estamos en la historia. No somos meros espectadores de la realidad; somos sujetos activos llamados a tejer el día a día con fe, libertad y compromiso.
Sin embargo, el verdadero Dueño de la historia es Dios, Creador del Universo. Como cantamos en el Salmo: «El Señor es grande y los dioses de los pueblos son solo apariencia». Él nos da la dignidad para construir nuestras sociedades y nos invita a ser felices con los dones que nos ha confiado. Dios no es un espectador distante; desea el bien común y, para lograrlo, se vale de autoridades y estructuras humanas. Lo vimos en la primera lectura, donde el Señor guio al rey pagano Ciro incluso «sin que él lo conociera», demostrando que «Yo soy el Señor, y no hay otro».
Desde aquí comprendemos la célebre respuesta de Jesús en el Evangelio: «Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios». Este pasaje no nos divide, sino que nos compromete en una doble responsabilidad:
San Pablo nos recordaba en la segunda lectura que esta misión no se sostiene con palabras vacías, sino con la acción del Espíritu Santo. Estamos llamados a vivir como los Tesalonicenses: manifestando nuestra fe con obras, nuestro amor con fatigas y nuestra esperanza con firme constancia.
Jesús y su Cruz son la clave de nuestro caminar porque Dios mismo, al encarnarse, entró en la historia humana para salvarnos, entregándose por amor hasta el extremo. Por eso hoy, con fe encendida, le decimos a nuestro Redentor:
Tu Corazón, Jesús, es la clave de nuestra HISTORIA;
abrázala tu CRUZ, signo de ALIANZA y VICTORIA.
Tú eres fiel, el mismo hoy como ayer,
y lo serás hasta la gloria.
Para nuestra reflexión personal y comunitaria:
Que la Santísima Virgen María nos ayude a ser ciudadanos ejemplares y cristianos comprometidos, capaces de escribir en nuestra historia cotidiana páginas llenas de amor, justicia y esperanza.
Amén