Homilías y Reflexiones

“Mujer: ¡Qué grande es tu Fe!”

VIGÉSIMO DOMINGO DEL AÑO LITÚRGICO (B) 260816

LECTURAS DEL DOMINGO 16 DE AGOSTO DE 2026

 

PRIMERA LECTURA

 

+ Lectura del libro de Isaías 56, 1. 6-7

 

Así habla el Señor:

 

Observen el derecho y practiquen la justicia, porque muy pronto llegará mi salvación y ya está por revelarse mi justicia. Y a los hijos de una tierra extranjera que se han unido al Señor para servirlo, para amar el nombre del Señor y para ser sus servidores, a todos los que observen el sábado sin profanarlo y se mantengan firmes en mi alianza, Yo los conduciré hasta mi santa Montaña y los colmaré de alegría en mi Casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptados sobre mi altar, porque mi Casa será llamada Casa de oración para todos los pueblos.   ESTA ES PALABRA DE DIOS

 

 

+ SALMO RESPONSORIAL  66, 2-3. 5-6. 8

 

R. ¡Que los pueblos te den gracias, Señor!

 

El Señor tenga piedad y nos bendiga, haga brillar su rostro sobre nosotros, para que en la tierra se reconozca su dominio, y su victoria entre las naciones. R.

 

Que todos los pueblos te den gracias. Que canten de alegría las naciones, porque gobiernas a los pueblos con justicia y guías a las naciones de la tierra. R.

 

¡Que los pueblos te den gracias, Señor, que todos los pueblos te den gracias! Que Dios nos bendiga, y lo teman todos los confines de la tierra. R.

 


 

SEGUNDA LECTURA

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+ Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de  Roma 11, 13-15. 29-32

 

Hermanos:

A ustedes, que son de origen pagano, les aseguro que, en mi condición de Apóstol de los paganos, hago honor a mi ministerio provocando los celos de mis hermanos de raza, con la esperanza de salvar a algunos de ellos. Porque si la exclusión de Israel trajo consigo la reconciliación del mundo, su reintegración, ¿no será un retorno a la vida? Porque los dones y el llamado de Dios son irrevocables.

En efecto, ustedes antes desobedecieron a Dios, pero ahora, a causa de la desobediencia de ellos, han alcanzado misericordia. De la misma manera, ahora que ustedes han alcanzado misericordia, ellos se niegan a obedecer a Dios. Pero esto es para que ahora ellos también alcancen misericordia. Porque Dios sometió a todos a la desobediencia, para tener misericordia de todos.   ESTA ES PALABRA DE DIOS

 

 

 

EVANGELIO

 

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo 15,21-28

 

 

Jesús partió de Genesaret y se retiró al país de Tiro y de Sidón. Entonces una mujer cananea, que procedía de esa región, comenzó a gritar: “¡Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio”. Pero Él no le respondió nada.

Sus discípulos se acercaron y le pidieron: “Señor, atiéndela, porque nos persigue con sus gritos”.

Jesús respondió: “Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel”.

Pero la mujer fue a postrarse ante Él y le dijo: “¡Señor, socórreme!”

Jesús le dijo: “No está bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los cachorros”.

Ella respondió: “¡Y sin embargo, Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa de sus dueños!”.

Entonces Jesús le dijo: “Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!” Y en ese momento su hija quedó sana. ESTA ES PALABRA DEL SEÑOR

 

HOMILÍA

 

            Si hay algo que conmueve a Jesús es la Fe. ¿Recuerdan hace dos domingos atrás? Miles de personas seguidoras de Jesús, porque creían en Él, eran capaces de aguantar el hambre corporal por escuchar las palabras del Señor. Miles de personas comen hasta saciarse de los cinco panes y dos peces que traía un niño y que Jesús ordenó repartir a la multitud. La Fe hizo el milagro. Era lo que Jesús quería: despertar la Fe.

 

            ¿Recuerdan el domingo pasado? Los apóstoles aterrorizados por la tempestad en el lago, Simón Pedro, por un momento se atreve a caminar por el agua para acercarse a Jesús, pero titubea en su Fe y empieza a hundirse. “¿Por qué has dudado? ¿Qué no tienes Fe?”  lo increpa Jesús. Es Fe lo que quiere Jesús de sus apóstoles, de sus discípulos, de todos sus seguidores.

 

            Es la Fe de la mujer cananea lo que conmueve a Jesús en el episodio evangélico que hemos leído hoy. Más conmovedor aún es el hecho que la mujer no perteneciera al pueblo judío. Jesús ha venido por todos; no sólo por el pueblo de Israel.

 

            En la segunda lectura bíblica de hoy, una vez más San Pablo, verdadero israelita, se está lamentando por la falta de Fe de sus connacionales, pero demuestra su satisfacción por el despertar de la Fe entre los romanos. Es la Fe en Jesucristo lo que les alcanza a los paganos la misericordia de Dios.

 

            Esta apertura a la Fe de los pueblos extranjeros tiene antecedente muchos siglos antes de Cristo, como lo hemos visto en la primera lectura de hoy. Es el profeta Isaías, unos setecientos años antes de Cristo, quien anuncia que llegará un día en que las puertas de la Fe se abrirán a todas las naciones.

 

            Los textos bíblicos de hoy quieren motivarnos a cultivar nuestra Fe, profundizar en ella y compartirla fraternalmente a nuestro alrededor. No podemos ocultarla o esconderla.

 

Ésta es nuestra misión.