Homilías y Reflexiones

GRANDES PEQUEÑAS ALEGRÍAS

Homilía para el 14° domingo del Año Litúrgico - 5 de julio 2026.

¿Sabes cuándo es el día de tu Santo?

GRANDES PEQUEÑAS ALEGRÍAS

            En todas las familias hay días en que todos, especialmente los niños, se llenan de alegría. Son los cumpleaños. Antes se celebraban con gran fiesta los ”santos” u onomásticos. Ahora, lamentablemente, menos… pero esa falla se podría corregir.

            Acabamos de comenzar el mes de julio, llamado antiguamente “el mes de los santos”: anteayer, el 3, empezábamos con los “Tomaces”, recordando al Apóstol que no quería creer en Jesús resucitado y, cuando lo vio, lo reconoció con humildad, pronunciando las palabras de “Señor mío y Dios mío”. Después viene una lista de santos, bastante populares como Santa Isabel, el 4; María Goretti, el 6; Fermín el 7; Eugenio, el 8; Benito, el 11; Filomena, el 12; Teresita de los Andes, el 13; Camilo, el 14; el 16, la Virgen del Carmen y todas las Carmelas; el 17, Carolina; el 18, Federico; el 22, María Magdalena; el 25, Santiago y todos los Jaimes; el 26, Joaquín y Ana, los padres de la Virgen María; el 29, Lázaro, Marta y María, los tres hermanos que atendían cariñosamente a Jesús en su casa de Betania. Finalmente, el viernes 31, celebramos al patrono de nuestra iglesia, San Ignacio de Loyola. ¡es bastante impresionante la lista!

            Me he permitido este largo listado con la intención de estimular estas pequeñas celebraciones. Cuando toque en la casa, muy bien. Cuando se trata de un amigo o amiga, por lo menos llamen por teléfono, envíenle un mensaje o vayan a visitarla para desearle “un feliz santo”. Es una buena ocasión para estimular las buenas relaciones tanto familiares como vecinales. Por cierto, que esto constituirá la delicia de los niños. De esta manera haremos efectivas las palabras que Jesús pronunciaba en el Evangelio de hoy. Las repito: “Padre, Señor del cielo y de la tierra, has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y las has revelado a los pequeños”.

¿Qué son “estas cosas”? ¡Las alegrías de los santos!

Siempre Dios ha querido que nos alegremos. En el trozo del profeta Zacarías, del Antiguo Testamento, escuchábamos: ¡Alégrate mucho, hija de Sión! ¡Grita de júbilo, hija de Jerusalén! El motivo no es espectacular; ¡Es sencillísimo: El Rey, montado en un burrito! Lo mismo que anuncia el profeta, lo cumple Jesucristo, el Hijo de David, el Rey de Israel, cuando entra en Jerusalén, motivo de gozo y alegría de los humildes y los niños hebreos.

En este “mes de los santos” estimulemos las sanas y sencillas alegrías. La semana pasada veíamos que la santidad está a nuestro alcance. Ahora, alegrémonos celebrando a los que ya la alcanzaron en plenitud.

JJV