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Número: 70
Porque creo en Dios soy buen ciudadano

Recordando unas palabras de nuestro santo compatriota Alberto Hurtado,  “¿Qué haría Cristo hoy en mi lugar?”,  no es ninguna locura pensar que en la actualidad nuestro Señor Jesucristo sería un buen ciudadano, el mejor ciudadano.

Para nosotros los cristianos, Jesucristo es verdadero Hombre y verdadero Dios. Hay también muchas personas que no son cristianas o no tienen fe en Él como Hijo de Dios, sin embargo respetan a Jesús, valoran sus enseñanzas e incluso veneran su figura. Por eso este catecismo ciudadano o  pequeño manual de Educación Cívica deja traslucir el pensamiento de los seguidores de Jesús, tal como ha ido evolucionando a lo largo de veinte siglos. Tratamos de ser fieles al pensamiento y mensaje de Jesucristo en el siglo veintiuno, sabiendo que nos podemos equivocar, pero deseando sinceramente ponernos en su lugar, repetimos  la frase. “¿Qué  haría Cristo en mi lugar?”

 Aunque estos apuntes fueron pensados para preadolescentes, podrían ser aprovechados por niños o jóvenes algo mayores en edad. Los apéndices no pertenecen al autor. El primero es de San Ignacio de Loyola. El segundo, redactado en las Naciones Unidas, es patrimonio común. El tercero, es extraído de las páginas del Vaticano.

José Juan Vergara Dávila S.J.

Registro de propiedad intelectual:  229.942

En breve

ORACIÓN DE SAN IGNACIO Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad, mi memoria, entendimiento y voluntad: Vos me lo disteis, a Vos, Señor lo torno. Disponed conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto solo me basta

18 DE NOVIEMBRE: DOMINGO 33 DEL TIEMPO ORDINARIO

EXHORTACIÓN A LA VIGILANCIA

“Vigilancia” en griego se dice: nepsis. Y los Anacoretas del Desierto decían en un “apotecma” o “frase ritual: “fuge” : “huye” del mundanal ruído, “tace”: “calla” u ora y medita en silencio, y “quiesce”: “descansa” en el Señor.