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Homilías

7 de julio 2015

Homilía del domingo 14º ciclo B

Cada domingo nuestra Iglesia, como Madre y Maestra, se pone en contacto con sus hijos para reforzar nuestra fe, valiéndose de trozos bíblicos seleccionados. Hace ya más de un cuarto de siglo que cada tres años volvemos a leer estos mismos textos aunque siempre sacamos de ellos nuevas enseñanzas y renovado provecho. Los de hoy son un trozo del profeta Ezequiel, el salmo 122, un trozo de la carta de san Pablo a los corintios y el episodio de Jesús en la sinagoga de Nazaret narrado por san Marcos. En esta ocasión, aunque les parezca raro, voy a apuntar los cuatro textos dirigiéndolos a una persona actual que tiene una misión específica asignada por el propio Jesucristo. Se trata de un argentino, un hombre igual que nosotros, llamado a la fe igual que nosotros, que ha caído igual que nosotros y que fue mirado con misericordia y elegido por Jesús para ser su profeta, su apóstol y su vicario. ¿Será necesario que lo nombre cuando todos ya saben a quién me refiero? Hoy es nuestro Papa que está visitando los tres países más pobres de nuestro continente. “Uno igual que nosotros”: es así como miraron a Jesús en la sinagoga de Nazaret. ¿Qué puede decirnos de nuevo o especial alguien que hemos conocido desde joven? “Con fallas y debilidades” como las que humildemente reconoce Pablo en su carta a los corintios. “Mirado con misericordia y elegido” para ser profeta, como lo vemos en Ezequiel. Éste es hoy Francisco, el sucesor de Pedro, llamado por Jesús para ser profeta del siglo XXI. ¡Y lo ha sido! Y lo es hoy, no sólo para los católicos y creyentes, sino para todas las personas con buena voluntad que quieran abrir los ojos a una cruda realidad. Ésta es la Encíclica “Laudato si” con la que el Vicario de Cristo quiere remecer las conciencias del mundo. El panorama no es halagüeño. Por eso “levantamos los ojos hacia el Señor” con el salmo responsorial de hoy… y luego nos ponemos manos a la obra con esperanza, empezando por la familia y continuando por la educación. Para animarnos en la tarea, Francisco nos reconforta en el capítulo sexto (6º) de su Encíclica. Ábranla, léanla y profundicen en el capítulo sexto. José Juan Vergara S.J.

Los de hoy son un trozo del profeta Ezequiel, el salmo 122, un trozo de la carta de san Pablo a los corintios y el episodio de Jesús en la sinagoga de Nazaret narrado por san Marcos.

En esta ocasión, aunque les parezca raro, voy a apuntar los cuatro textos dirigiéndolos a una persona actual que tiene una misión específica asignada por el propio Jesucristo. Se trata de un argentino, un hombre igual que nosotros, llamado a la fe igual que nosotros, que ha caído igual que nosotros y que fue mirado con misericordia y elegido por Jesús para ser su profeta, su apóstol y su vicario. ¿Será necesario que lo nombre cuando todos ya saben a quién me refiero? Hoy es nuestro Papa que está visitando los tres países más pobres de nuestro continente.

“Uno igual que nosotros”: es así como miraron a Jesús en la sinagoga de Nazaret. ¿Qué puede decirnos de nuevo o especial alguien que hemos conocido desde joven?

“Con fallas y debilidades” como las que humildemente reconoce Pablo en su carta a los corintios.

“Mirado con misericordia y elegido” para ser profeta, como lo vemos en Ezequiel.

Éste es hoy Francisco, el sucesor de Pedro, llamado por Jesús para ser profeta del siglo XXI. ¡Y lo ha sido! Y lo es hoy, no sólo para los católicos y creyentes, sino para todas las personas con buena voluntad que quieran abrir los ojos a una cruda realidad. Ésta es la Encíclica “Laudato si” con la que el Vicario de Cristo quiere remecer las conciencias del mundo.

El panorama no es halagüeño. Por eso “levantamos los ojos hacia el Señor” con el salmo responsorial de hoy… y luego nos ponemos manos a la obra con esperanza, empezando por la familia y continuando por la educación.  Para animarnos en la tarea, Francisco nos reconforta en el capítulo sexto (6º) de su Encíclica. 

Ábranla, léanla y profundicen en el capítulo sexto.

José Juan Vergara S.J.


En breve

ORACIÓN DE SAN IGNACIO Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad, mi memoria, entendimiento y voluntad: Vos me lo disteis, a Vos, Señor lo torno. Disponed conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto solo me basta

26 DE MAYO: DOMINGO SEXTO DE PASCUA

EL ESPÍRITU SANTO OS IRÁ RECORDANDO... desde Tokyo por Juan Vicente Catret S.J.

MIRADA HACIA ATRÁS Y HACIA ADELANTE: Jesús en el Evangelio de este domingo nos dice que “el Espíritu Santo será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando TODO LO QUE YO OS HE DICHO":