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Homilías

DOMINGO 3° PER ANNUM

ANUNCIADO, PRESENTADO, ENCONTRADO

Por largos años, nuestro amigo y colaborador, el Padre Juan Vicente Catret S.J. nos ha enviado semanalmente sus reflexiones litúrgicas dominicales con ese discreto sabor oriental que lo ha caracterizado a raíz de su larga y fecunda vida misionera en el Japón. Su salud está quebrantada. Roguemos por él y esperemos que pronto nos vuelva a escribir. Mientras tanto, vaya nuestra reflexión dominical desde Calera de Tango.

ANUNCIADO, PRESENTADO, ENCONTRADO

Jesucristo, el centro de la Historia de la Salvación y centro de nuestra propia historia de vida, viene a ser hoy el centro de las lecturas bíblicas de este domingo. Jesucristo es anunciado, presentado y encontrado una vez más.

ANUNCIO. En la primera lectura bíblica, el lenguaje profético de Isaías hace referencia a la región de Galilea, recibiendo una gran luz. Las llama “país de Zabulón, país de Neftalí”. Esta región del norte de la Tierra Santa es considerada por los judíos religiosos rigurosos como la más “contaminada” por el paganismo, por su cercanía con los países vecinos del Líbano y Siria, por colonias romanas y por la “via maris” o “camino del mar” ruta por donde transitaban los mercaderes del Medio Oriente hacia Egipto. Es a esa región “que andaba en las tinieblas” a quien Isaías anuncia la Gran Luz.

PRESENTACIÓN. En la lectura del Evangelio,  San Mateo alude a la profecía de Isaías  y muestra su cumplimiento presentándonos a Jesús que inicia su evangelización justamente en esa región de Galilea. Esa es la “Galilea de las naciones” o “galilea de los gentiles”. Es allí donde elige a sus apóstoles. Es allí donde comienza a proclamar: “Conviértanse porque el Reino de los Cielos está cerca”, donde anuncia la Buena Noticia y sana todas las enfermedades y dolencias.

ENCUENTRO. Ciertamente muchos encuentran su luz y salvación en este Jesús que se les está presentando en Galilea. Pero hay un judío de la más pura cepa que se demora en encontrarlo, pero cuando lo encuentra se convierte en un apóstol gigantesco. Es San Pablo, cuya conversión se celebrará en pocos días más, el 25 de este mes. En la segunda lectura bíblica de hoy, vemos a Pablo, inflamado de fervor, exhortando a los fieles de Corinto la médula de lo que él descubrió en su encuentro con Jesús: que “vivamos en perfecta armonía… para que la cruz de Cristo no pierda su eficacia”.

Para terminar, el salmo responsorial de hoy, tocando nuestros afectos, resume en una bella oración lo que nos dicen las lecturas bíblicas.

R. El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?

El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré? R.

Una sola cosa he pedido al Señor, y esto es lo que quiero:

vivir en la Casa del Señor todos los días de mi vida,

para gozar de la dulzura del Señor y contemplar su Templo. R.

Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes.

Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor. R.


En breve

ORACIÓN DE SAN IGNACIO Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad, mi memoria, entendimiento y voluntad: Vos me lo disteis, a Vos, Señor lo torno. Disponed conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto solo me basta

15 DE SEPTIEMBRE: DOMINGO 24 DEL TIEMPO ORDINARIO

LA MISERICORDIA DE DIOS

Las tres lecturas de este domingo nos hablan de “la misericordia de Dios”.