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Homilías

LA LUZ DE LAS NACIONES

PORTADORES DE LAS LUZ

Nuestro amigo el Padre Juan Vicente Catret, desde su juventud misionero en el Japón, ha estado muy delicado estos últimos meses. Sin embargo, nos escribe: "Les envío mi homilía del domingo 15 desde el hospital".


 "Luz de las naciones", aplicado a Jesús. Es una frase de la primera lectura del  2do. Isaías, que habla del "universalismo" que promete Dios. Luego en la segunda lectura, S. Pablo aplica ese universalismo "a los consagrados por Jesucristo, al pueblo santo que él salvó ". Y en el evangelio, S. Juan Bautista, afirma que él sólo bautiza "con agua", mientras que Jesús lo hace con el "Espíritu "' y que Jesús "quita el pecado del mundo", en singular, como una masa de todos los pecados individuales y sociales...la falta de atención a los más débiles, la intolerancia, la incomprensión, la falta de amor.


Hoy queremos pedir a Jesús que nos purifique, que nos imparta su  Espíritu, de manera que ante todos no seamos "agua" sino portadores del Espíritu, llevando esperanza, alegría, amor a todos.

Dice S. Cirilo de Alejandría: "si es verdad que hay alegría en el cielo por un solo pecador que se convierte, cómo dudar de que haya gozo y alborozo en los espíritus del cielo cuando Cristo lleva a toda la tierra el conocimiento de la verdad, llama a la conversión, justifica por la fe y hace brillar la luz por la santificación?".


Quiero concluir con una poesía de Gerardo Diego de 1972, titulada:

 Amor, Amor, Amor

Amor, Amor, Amor
Quiero cantarte dentro
de mi pecho.

Quiero ser tu Sagrario
Y orfebre de mí mismo,
abrirteme en custodia
que te aloja.

Los Ángeles del ocio
me rodean. Soy jaula.
Canta, canta. Cautivo,
canta.

Canta, mi Melodía,
cantemos al unísono,
que yo te sigo.

Arpegiame, transpórtame.
Sea yo todo tuyo,
tu arrullo.

 


En breve

ORACIÓN DE SAN IGNACIO Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad, mi memoria, entendimiento y voluntad: Vos me lo disteis, a Vos, Señor lo torno. Disponed conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto solo me basta

19 DE ENERO DOMINGO SEGUNDO DEL TIEMPO ORDINARIO

BUSCAR LAS HUELLAS DE JESÚS, desde Tokyo por el Padre Juan Vicente Catret S.J.

Empiezo recordando una historia preciosa. Una persona oyó que Jesús le concedía una gracia: vería siempre en la arena de la tierra que pisara las huellas de Jesús junto con las propias suyas. Caminaban juntos por la vida. Pero un día esa persona, precisamente un día que estaba muy triste, vio con pena que en la arena solo se veían las huellas de un par de pies, no cuatro de dos personas, sino solo de una persona. Y se quejó a Jesús: - ¿No dijiste que vería siempre tus huellas junto con las mías? ¿Cómo es que ahora solo veo las huellas de una sola persona?