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Homilías

6 DE ENERO: LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

SER LUZ PARA LOS DEMÁS

Después de tres meses de convalescencia tras una delicada operación al corazón, vuelve a escribirnos desde Tokyo nuestro amigo Juan Vicente Catret S.J. En Japón celebramos la “Epifanía del Señor” el próximo domingo día 8 de enero y el “Bautismo del Señor” el lunes día 9, pero ya sé que vosotros celebráis la Epifanía o “fiesta de los Tres Reyes Magos” el día 6, viernes próximo, y el domingo día 8 el “Bautismo de Jesús”. Así pues, os envío dos homilías separadas para esos dos días.

    Y vamos ya con la “Epifanía del Señor”. He puesto ese título de “ser luz para los demás”, porque creo que es el mensaje de esta fiesta. En la primera lectura, Isaías nos dice: “sobre tí amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobr ti; y caminarán los pueblos a tu luz”...Esa luz que en la segunda lectura S. Pablo la llama “la gracia de Dios también a los gentiles”, representados por los Reyes Magos. Y en el evangelio, la bonita historia de los Magos que ven la “estrella” en Oriente y se encaminan hacia Belén, preguntando, y acaban adorando a Jesús recién nacido junto a su Madre María y ofreciéndole el “oro de su amor”, el “incienso de la oración” y la “mirra de su sacrificio”, de sus andares y cansancios, etc. en su acción.

  Creo que estamos llamados a imitarles, ofreciendo a Jesús a los demás, y eso será ofreciendo nuestra comprensión, acogida, simpatía, ayuda, ese ser luz para los demás, que es llevarles hacia Jesús.

  Me ha impresionado la frase del teólogo Paul Tillich que dijo: “la gran tragedia del hombre moderno es haber perdido la dimensión de profundidad. Ya no es capaz de preguntar de dónde viene y adónde va. No sabe interrogarse por lo que hace y debe hacer de sí mismo en este breve lapso de tiempo entre su nacimiento y su muerte”.

  En cambio la historia de los Magos nos presenta a unos hombres que supieron responder fielmente a la luz que los llamaba a a la fe. Son modelo para nosotros, viviendo bajo esa luz que nos trae Jesús, luz capaz de orientar nuestra vida, que nos dice que hay una respuesta a nuestros deseos y aspiraciones más profundas.

  S. Bernardo, en su primer sermón de la Epifanía dijo: “La intención de Dios no fue solamente la de bajar a la tierra, sino la de ser conocido en ella...

Los Magos se prosternaron ante este Niño pobre, rindiéndole homenaje como a rey, adorándolo como a Dios. El que exteriormente los guió a través de una estrella derramó su luz en lo profundo de sus corazones”.

  Sigamos el ejemplo de los Magos y vayamos a Belén, a lo profundo de nuestro corazón a adorar al Niño Jesús ofreciéndole el oro de nuestro amor, el incienso de nuestra oración y la mirra de nuestra actividad con sus dolores, dificultades, enfermedades, pruebas, todo eso que nos curte y hace mejores para los demás, luz para todos, llevándoles hacia Jesús.

  Quiero concluir con una bonita poesía de Manuel Machado (1874-1947) titulada:

  EL NIÑO DIVINO

 De llanto y risa.  De risa y llanto.                        

                  

Venid a ver al infante  que ha nacido en el establo,             

que por ser Rey de los Cielos   no quiso en tierra palacios.      

Es el niño más bonito    que nunca vieron humanos...           

En la boquita y los ojos  tiene un indecible encanto,            

         De llanto y risa,de risa y llanto. 

Para que no sienta frío del mundo donde ha llegado,

una mulita y un buey su aliento le están echando.

Tiene por lecho las pajas, por techo el cielo estrellado...

De una claridad sublime tiene el semblante bañado...

       De llanto y risa,de risa y llanto.

Cuando el niño sea un hombre lo llevarán al Calvario...

Pero su Padre Divino lo arrebatará en sus brazos...

Como a la par llora y ríe, al mover de uno a otro lado

la cabecita en el aire traza del Iris el arco...

     De llanto y risa, de risa y llanto.    

 

    

 

  


En breve

ORACIÓN DE SAN IGNACIO Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad, mi memoria, entendimiento y voluntad: Vos me lo disteis, a Vos, Señor lo torno. Disponed conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto solo me basta

15 DE SEPTIEMBRE: DOMINGO 24 DEL TIEMPO ORDINARIO

LA MISERICORDIA DE DIOS

Las tres lecturas de este domingo nos hablan de “la misericordia de Dios”.