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Homilías

31 DE MAYO: SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

“LA FAMILIA DE DIOS” - HOMILÍA DEL PADRE JUAN VICENTE CATRET S.J. (misionero en Japón)

Celebramos hoy la Solemnidad de la Santísima Trinidad de Dios, que nos ofrece abrir nuestra vida al �sentido del misterio�. ¿Cómo entender y explicar que Dios sea Uno y a la vez tres Personas: Padre, Hijo yEspíritu Santo?


Conocemos la historieta de San Agustín pensando por la playa en este misterio y ver a un niño que iba y venía del mar a la arena de la playa, con un baldecito que llenaba de agua del mar y la derramaba sobre un hoyito que había hecho en la arena. “¿Qué haces?”, le preguntó Agustín y el niño dijo: “Voy a meter el mar dentro de este hoyo”. Y Agustín replicó: “Pero eso es imposible, el mar es mucho más grande y profundo”.


Y el niño a su vez: “pues si esto es imposible, más aún lo es que tú metas en tu cabeza el Misterio de la Santísima Trinidad”.
San Agustín quedó abierto al “sentido del misterio”. Adoremos, pues:

1º. Al DIOS SOBRE NOSOTROS: Dios Padre que todo lo creado, tal como nos lo dice la primera lectura del Deuteronomio, recordando que es el Creador, que sacó al pueblo de la esclavitud de Egipto con prodigios extraordinarios,.

2º. AL DIO JUNTO A NOSOTROS: Dios Hijo, encarnado en Jesús, que va junto a nosotros por el camino de
la vida, enseñándonos con su palabra y ejemplo como vivir esta peregrinación terrena.

3º. AL DIOS DENTRO DE NOSOTROS: Espíritu Santo que nos purifica, santifica. Nos ayuda, nos enseña a llamar a Dios “Abba”: “papá”, con confianza plena, tal como nos lo indica

San Pablo en la segunda lectura de su carta a los Romanos.
Pero he puesto ese título de “la Familia de Dios”, porque en el plano afectivo de nuestro corazón, el “Misterio de la Trinidad” nos calienta, nos enseña que en Dios no hay “mío” y “tuyo”, sino comunión total de amor, porque el misterio de Dios es que “DIOS ES AMOR”.

¡Qué maravillosa verdad de fe para nuestro compartir amor, diálogo, consejo, alegría, dentro de la familia, de la vida eclesial, de la sociedad!
Y Jesús resucitado nos envía por nuestro mundo para que seamos sus testigos “Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.

Termino con un soneto que nos sugiere ponernos en silencio con los ojos cerrados para adorar este Misterio de la Santísima Trinidad. Lo publicó Antonio Rojas (1630)  aunque se remonta a un siglo más atrás. Se titula:

AL RECOGIMIENTO INTERIOR

Con los ojos cerrados, más se acierta.
y con la oscuridad, mucho más vemos;
y estando solos, mucho más podemos;
y el encerrarnos, abre más la puerta.

 Hay más regalo en tierra más desierta.
Sin pies en esta vida, más corremos,
y sin las manos, mucho más hacemos;
y el reposo y quietud más nos despierta.

 Con simple corazón, mejor se entiende;
y con el no saber, mejor se sabe;
sin báculo ni arrimo, mejor se anda.

 Con estar al descuido, más se atiende;
y al que menos procura, más le cabe;
y al que se deja más, aquí más manda.

 


En breve

ORACIÓN DE SAN IGNACIO Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad, mi memoria, entendimiento y voluntad: Vos me lo disteis, a Vos, Señor lo torno. Disponed conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto solo me basta

24 DE MARZO: DOMINGO TERCERO DE CUARESMA

LA PACIENCIA DE DIOS, desde Tokyo por el P. Juan Vicente Catret S.J.

Este domingo tercero de Cuaresma se centra en la paciencia de Dios con los pecadores. Jesús en el Evangelio lo muestra con una parábola contradictoria: la del hombre que tenía una higuera plantada en una viña, y que fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró... Manda, pues, el dueño cortar la higuera infructuosa, pero el jornalero encargado del campo le dice: “Espera un año. Yo cavaré alrededor del árbol, lo abonaré, y si al año que viene no da fruto, entonces corta la higuera”. Y al año siguiente, este jornalero, que representa a Jesucristo nuestro Salvador, volverá a decir lo mismo con paciencia, a la espera de que demos frutos de conversión. Sí, un evangelio muy apropiado para la Cuaresma.