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Homilías

15 DE NOVIEMBRE: DOMINGO 33 DURANTE EL AÑO

FIN DEL MUNDO: ESPERA DE PRIMAVERA por Juan Vicente Catret S.J.

Este domingo el mensaje de la Palabra de Dios es sobre “el fin del mundo”. Pero tanto el profeta Daniel como Jesús nos lo presentan en términos de esperanza, de velar en el presente, para labrar un buen futuro.

  El profeta Daniel, en lo que se ha dicho es la primera vez que en el Antiguo Testamento se habla de la resurrección dice:

 

  “Muchos de los que duermen en el polvo despertarán: unos para vida perpetua, otros para ignominia perpetua. Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento, y los que enseñaron a muchos la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad”.

  Y la seguda lectura de la Carta a los Hebreos, nos dice que Cristo Sumo Sacerdote triunfará sobre el pecado, la muerte...Dice: “Pero Cristo ofreció por los pecados para siempre jamás, un solo sacrificio; está sentado a la derecha de Dios y espera el tiempo que falta hasta que sus enemigos sean puestos como estrado de sus pies. Con una sola ofrenda ha perfeccionado para siempre a los que van siendo consagrados”.

  Finalmente, en el evangelio, Jesús ciertamente dice que ese final del mundo será de “días de una gran triubulación...Verán venir al Hijo del Hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, del extremo de la tierra al extremo del cielo”...

  Pero a continuación también nos dice: “Aprended lo que os enseña la higuera: Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, sabéis que la primavera está cerca; pues cuando veáis vosotros suceder ésto, sabed que él está cerca, a la puerta...El día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sólo el Padre”.

  Entonces, ¿el fin del mundo es una buena o mala noticia? Jesús nos remite al presente para preparar el futuro. Vivir en un presente de vigilancia y esperanza, como a la espera de la primavera, tiempo de compromiso con la historia, permaneciendo fieles y creativos, llegar cargados de frutos a la otra vida, frutos de amor y servicio a Dios y al hombre, con la confianza de que todos estaremos inscritos en el libro de la vida y brillaremos como estrellas...

  Es por eso que el salmo de hoy, el salmo 15 nos hace rezar confiados:

  “Con Él a mi derecha no vacilaré...Se me alegra el corazón, se gozan mis entrañas y mi carne descansa serena; porque no me entregarás a la muerte, ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción...Me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha.

  El fin del mundo no es una destrucción, sino una culminación. Es lo que intuía S. Pablo: “La creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto”, hasta el día en que “Dios será todo en todos”.

  Termino con una breve poesía de Antonio Machado titulada:

  VELAD

  Yo amo a Jesús, que nos dijo:

“Cielo y tierra pasarán”.

Cuando cielo y tierra pasen

mi palabra quedará,

¿Cuál fue, Jesús, tu palabra?

¿Amor? ¿Perdón? ¿Caridad?

Todas tus palabras fueron

una palabra: Velad.

 

  j.v.c. 


En breve

ORACIÓN DE SAN IGNACIO Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad, mi memoria, entendimiento y voluntad: Vos me lo disteis, a Vos, Señor lo torno. Disponed conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto solo me basta

15 DE SEPTIEMBRE: DOMINGO 24 DEL TIEMPO ORDINARIO

LA MISERICORDIA DE DIOS

Las tres lecturas de este domingo nos hablan de “la misericordia de Dios”.