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Homilías

5 de enero EPIFANÍA

LOS SABIOS DE ORIENTE

DIOS SE MANIFIESTA A TODAS LAS CULTURAS

Jesús nació en Belén, un pueblo de Judea, en tiempo del rey Herodes. Por

entonces unos sabios de oriente se presentaron en Jerusalén, 2 preguntando:

–¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Hemos visto su

estrella en el oriente y venimos a adorarlo.

 

Los magos buscaban a Jesús, pero Él los dirigía ya con sus múltiples

signos y mensajes.

¿Dónde está Jesús para nosotros?

¿Qué estrellas indican la presencia de Dios en nuestro ambiente?

 

¿Somos estrellas para los demás?.

 

 

3 Al oír esto, el rey Herodes se sobresaltó y con él toda Jerusalén. 4 Entonces

convocó a todos los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley y les

preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. 5 Ellos le respondieron:

–En Belén de Judea, pues así está escrito en el profeta:

6 Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres, ni mucho menos,

la menor entre las ciudades principales de Judá;

porque de ti saldrá un jefe,

que será pastor de mi pueblo, Israel.

 

Las personas poderosas se sienten perseguidas y amenazadas

y actúan a la defensiva.

Les hacen temblar las personas buscadoras de la verdad y de la luz.

Creerse en posesión de la verdad es un motivo para no querer buscarla.

Los paganos, aunque no conocen las Escrituras,

están atentos a las señales del cielo.

Herodes y sus consejeros, que sí las conocen,

no descubren a Jesús en ellas ni quieren encontrarlo.

 

Belén

 

7 Entonces Herodes, llamando aparte a los sabios, hizo que le informaran

con exactitud acerca del momento en que había aparecido la estrella, 8 y los

envió a Belén con este encargo:

–Id e informaos bien sobre ese niño; y, cuando lo encontréis, avisadme para

ir yo también a adorarlo.

 

Buscan más la verdad los que están lejos

que los que la tienen al alcance de la mano.

 

El deseo de la verdad y de la luz ponen en movimiento

para buscar, descubrir y manifestar a Jesús.

 

9 Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y la estrella que habían

visto en oriente los guió hasta que llegó y se paró encima de donde estaba el

niño. 10 Al ver la estrella, se llenaron de una inmensa alegría. 11 Entraron en la

casa, vieron al niño con su madre María y lo adoraron postrados en tierra.

Abrieron sus tesoros y le ofrecieron como regalo oro, incienso y mirra.

 

El encuentro con Jesús es la mayor alegría.

 

Es día de regalar y de recibir regalos. Regalemos ilusión, alegría, acogida, amistad,

cariño, ternura, bondad, solidaridad..., BUENA NOTICIA.

Recibamos el regalo de la palabra oportuna, el encuentro, la mano amiga, el amor,

las dificultades superadas, el sufrimiento fecundo, la belleza, la BUENA NOTICIA.

Y tantos regalos de Dios y de los demás, para agradecer y compartir.

 

Es un honor poder hacer regalos a Dios y a los demás. Él acepta nuestros regalos.

Él nos regala primero.

 

12 Y advertidos en sueños de que no volvieran donde estaba Herodes,

 

regresaron a su país por otro camino.

 

El encuentro con Jesús cambia la vida.

 

La capacidad de tomar otro camino es símbolo de conversión.

Aunque en nuestro camino haya sorpresas y dificultades,

siempre estará el amor de Dios iluminándolo

y abriéndonos horizontes de esperanza.

 

Siempre hay estrellas brillando en nuestro horizonte.

 

Siempre podemos intentar ser estrellas en el horizonte de los demás.

 

QUERIDOS MAGOS:

 

Este año podéis cambiar el oro, incienso y mirra, por otras cosas que urgen.

Os pedimos ...

 

Equilibrio, para que encontremos la mejor manera de vivir.

 

Serenidad, para que sepamos aceptar las dificultades del camino.

 

Encuentros, para que nos disfrutemos mutuamente.

 

Romances, para que no dejemos que la rutina apague nuestro amor.

 

Austeridad, para que aprendamos a vivir en la libertad del no tener todo.

Energía, para que no decaigamos ni vivamos una vida rutinaria y mortecina.

Comunicación, para que dialogando nos sintamos profundamente iguales.

 

Creatividad, para reinventar el momento, las relaciones y la vida.

 

Ternura, para llenar el mundo de Amor y sentirnos todos hermanos.

Diversión, para poder vivir la apasionante aventura de la vida con chispa

y con humor.

Intimidad, para cuidar los momentos especiales con Dios y con los demás.

Resurrección, para que estemos convencidos de que no hay muerte que nos

pueda.

 

Y, sobre todo, traednos a Dios, a ese Dios que os encontrasteis,

porque con Él en nuestra vida conseguiremos mucho más que todo lo que

podamos pedir y desear.

 


En breve

ORACIÓN DE SAN IGNACIO Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad, mi memoria, entendimiento y voluntad: Vos me lo disteis, a Vos, Señor lo torno. Disponed conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto solo me basta

26 DE ENERO: DOMINGO TERCERO ORDINARIO ciclo A

DEJAR LAS REDES, desde Tokyo por el Padre Juan Vicente Catret S.J.

Titulo esta homilía "dejar las redes", inspirado en el evangelio, cuando Jesús llama a sus primeros discípulos y ellos dejando las redes de pescar le siguieron de inmediato.