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Homilías

19 DE MAYO: DOMINGO QUINTO DE PASCUA

EL MANDAMIENTO DEL AMOR, desde Tokyo por el Padre Juan Vicente Catret S.J.

Jesús, que nos da ese mandamiento, ¿cómo nos amó? Nos dió la Eucaristía: su presencia, alimento y sacrificio hasta el fin de la historia. Y nos entregó a su Madre, María, la mejor de las mujeres, como Madre nuestra. Y quiere que nos amemos como él nos ha amado. El amor de Cristo es el único carné de identidad cristiana. Quiere que su señal se vea en la vida práctica: familiar, profesional y social.

  Este es el mensaje del evangelio de este domingo. El amor que es un principio creativo de valores. Significa que estamos convencidos de que:

 -amando se tiene razón.

 -amando se triunfa.

 -se enseña amando.

 -se saca a flote a una persona amándola.

 

  En japonés, la palabra amor se escribe con un kanji o carácter chino que indica a una mano que da un corazón protegido por un techo y otra mano debajo que lo recibe. Así: æ„›. ¡Bonita expresión!

 

  Santa Teresa de Calcuta (1910-1997) dijo:

 

  “Yo digo siempre que el amor comienza en casa. Lo primero es vuestra familia y después vuestra ciudad. Es fácil pretender amar a los que están lejos, pero mucho menos fácil es amar a los que viven con nosotros o muy cerca. Desconfío de los proyectos impersonales, porque lo único que cuenta es cada persona. Para conseguir amar a una persona es necesario estar cerca de ella. Todo el mundo necesita ser amado. Cada uno de nosotros necesita saber que es alguien para los demás y que es de un valor inestimable a los ojos de Dios”.

 

  El obispo español en Brasil Pedro Casaldáliga (1928-2018) tiene esta poesía:               

 

             ÁMAME MÁS, SEÑOR, PARA QUERERTE

 

     Ámame más, Señor, para quererte.

   Búscame más, para mejor hallarte.

   Desasosiégame, por no buscarte.

   Desasosiégame, por retenerte.

 

     Pódame más, para más florecerte.

   Desnúdame, para no disfrazarte.

   Enséñame a acoger, para esperarte.

   Mírame en todos, para en todos verte.

 

     ¡Por los que no han sabido sospecharte,

   por lo que tienen miedo de encontrarte,

   por los que piensan que ya te han perdido,

 

     por todos los que esperas en la muerte,

   quiero cantarte, amor, agradecido,

   porque siempre acabamos por vencerte!

 

  


En breve

ORACIÓN DE SAN IGNACIO Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad, mi memoria, entendimiento y voluntad: Vos me lo disteis, a Vos, Señor lo torno. Disponed conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto solo me basta

DOMINGO 23 DE JUNIO DE 2019

SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO

Dos poetas nos hacen sentir este misterio