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Homilías

27 DE ENERO: DOMINGO TERCERO DEL T.O.

“AMADOS DE DIOS” RECONSTRUIDOS POR LA PALABRA, desde Tokyo por Juan Vicente Catret S.J.

Lucas es el evangelio para los domingos de este año: el ciclo C, y hoy empieza con un prólogo para “Teófilo”, que es un nombre simbólico, que significa “amado de Dios” (Theus: Dios, phileo: amar, en griego), o sea que el evangelio de Lucas es para los “amados de Dios”, que somos todos los cristianos.

 

 27 DE ENERO: DOMINGO TERCERO DEL T.O.

 

  “AMADOS DE DIOS” RECONSTRUIDOS POR LA PALABRA

 

  Lucas es el evangelio para los domingos de este año: el ciclo C, y hoy empieza con un prólogo para “Teófilo”, que es un nombre simbólico, que significa “amado de Dios” (Theus: Dios, phileo: amar, en griego), o sea que el evangelio de Lucas es para los “amados de Dios”, que somos todos los cristianos.

  Y luego nos dice que todo empezó en Nazaret de Galilea, donde Jesús pasó su infancia y vida oculta de capintero, cuando ya de hombre, después de su bautismo y las tentaciones en el desierto de Judea, volvió allí, a Nazaret, y se presentó en la Sinagoga el día de la oración del sábado, y pidió leer el pasaje bíblico del libro de Isaías que le presentaron. Se fijó en aquellas palabras:

  El Espíritu del Señor está sobre mí, porque Él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad y a los ciegos la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor”...Y después añadió como comentario aquellas palabras: Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.

  Esas palabras de Jesús se cumplen también ahora, este año de 2019, pues Jesús viene también a anunciarnos el Evangelio, para darnos libertad a todos los oprimidos por tantas cosas hodiernas que nos marean: internet, anuncios, televisión, etc. Para abrirnos los ojos a una vida pura, sencilla, de confianza y servicio de amar a todos los demás, sin distinción de hombre y mujer, niños o ancianos. Jesús nos habla al corazón y nos dice que “somos amados por Dios”. Así pues, nos recompone, nos re-forma, para que reencontremos nuestra propia identidad.

  La reacción ante esa Palabra de Jesús es doble: de temor y gozo.

Temor, porque la Palabra de Dios es como “espada de doble filo”, que nos

penetra, desgarra, hace daño. Pone al descubierto las acciones, e incluso las intenciones secretas de los corazones, “Revela”, arranca las máscaras de nuestras hipocresías.

  Gozo, porque esa misma Palabra de Dios es como una semilla sembrada en el surco de la tristeza, que conlleva una cosecha en la alegría. Es la fuerza que nos hace pueblo fiel y confiado.

  San Ambrosio de Milán en su homilía sobre el Evangelio de Lucas dice:

  Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír

  Sacia tu sed en el Antiguo Testamento para, seguidamente, beber del Nuevo. Si no bebes del primero, no podrás beber del segundo. Bebe del primero para atenuar tu sed; del segundo, para saciarla completamente. Bebe de la copa del Antiguo Testamento y del Nuevo, porque en los dos es a Cristo a quien bebes. Bebe a Cristo, porque es la vid, es la roca que hace brotar el agua, es la fuente de la vida. Bebe a Cristo porque Él es el correr de las acequias que alegra la Ciudad de Dios. Él es la paz y de su seno nacen ríos de agua viva. Bebe a Cristo para beber de la sangre de tu redención y del Verbo de Dios.

  El Antiguo Testamento es su palabra, el Nuevo lo es también. Cuando se bebe y se come la Santa Escritura, entonces en las venas del espíritu y en la vida del alma desciende el Verbo eterno.

  Termino con una poesía de Casiano Floristán (1926-2006) titulada:

                      La palabra de Dios

  Tu palabra, Señor, es evangelio

anunciado en los confines de la tierra.

Está en las Escrituras, está en los pobres,

se siembra en el otoño y brota en primavera.

  Tu palabra, Señor, llegó a nosotros

con esperanza nueva,

como un grito en la noche

como alerta al centinela.

  Tu palabra, Señor, la transmitieron

nuestros padres a sus hijos.

Hoy queremos que se encarne

en nuestros entresijos.

  Tu palabra, Señor, es fuerza y lucha,

es sal, es luz y es levadura.

Es paz en armonía,

es convocatoria juvenil

que invita a la alegría.

  Bendita es la palabra del Señor,

proclamada en comunidad de hermanos.

Cantad un cántico gozoso

y aplaudan calurosas nuestras manos.              j.v.c.

 


En breve

ORACIÓN DE SAN IGNACIO Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad, mi memoria, entendimiento y voluntad: Vos me lo disteis, a Vos, Señor lo torno. Disponed conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto solo me basta

17 DE FEBRERO: DOMINGO 6 DEL TIEMPO ORDINARIO

PIADOSOS, JUSTOS, TEMEROSOS DE DIOS = ACTITUD DE CONFIANZA, ESPERANZA, ABANDONO EN DIOS, desde Tokyo por Juan Vicente Catret S,J,

Jesús, en las Bienaventuranzas según San Lucas de este domingo, que son cuatro y no ocho como en el evangelio de San Mateo, contrapone la “riqueza-cerrazón” de la nobleza sacerdotal judía con la “pobreza-apertura” de los fieles, piadosos y observantes de la ley de Dios.