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Homilías

30 DE DICIEMBRE: DOMINGO DE LA SAGRADA FAMILIA

SI LE BUSCAMOS ES PORQUE YA LE HEMOS ENCONTRADO desde Tokyo por Juan Vicente Catret S.J.

Esta frase del título de esta homilía, se inspira en Pascal (1623-1662), el filósofo francés “del corazón”, que decía que buscamos al Señor porque Él nos ha buscado ya antes. Podemos imaginarnos el disgusto de una madre que ha perdido a su hijo, y el posterior gozo al encontrarlo...

 

   Esta frase del título de esta homilía, se inspira en Pascal (1623-1662), el filósofo francés “del corazón”, que decía que buscamos al Señor porque Él nos ha buscado ya antes. Podemos imaginarnos el disgusto de una madre que ha perdido a su hijo, y el posterior gozo al encontrarlo...Eso es lo que le pasó a María, la madre del niño Jesús, cuando después de la peregrinación al Templo de Jerusalén, el niño se quedó allí, y tanto María como José lo encontraron al tercer día en el Templo discutiendo con los sacerdotes y escribas. Pero cuando María le preguntó a Jesús: “¿por qué has hecho esto con nosotros?”...la respuesta les dejó desconcertados: “¿No sabían que yo debía estar en la casa de mi Padre?”...Ese Padre ya no es José: “el padre putativo”, sino “el Padre Eterno”...

 

  Luego, Jesús marchó de nuevo a Nazaret con ellos y el evangelio termina diciendo: “Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres”.

 

  Son las “tres S”: sabiduría, salud y santidad”, que nosotros podemos enviar a alguien en su cumpleaños.

 

  Orígenes (185-283), en una homilía sobre este evangelio dijo:

  “Y todos quedaban estupefactos”, dice. ¿De qué se admiraban? No de sus preguntas, sino de sus respuestas. Moisés hablaba y Dios le respondía de viva voz. La respuesta consistía en que Dios instruía a Moisés sobre aquello que éste ignoraba. Unas veces Jesús interroga, otros responde y aunque sus preguntas sean dignas de admiración, mucho más lo son sus respuestas. Por tanto, para que lo podamos escuchar y nos plantee preguntas que Él mismo contestará, pidámosle y busquémoslo con esforzado trabajo y con fatiga; entonces podremos encontrar a quien buscamos. Quien busca a Jesús no debe buscarlo con negligencia, con frivolidad, con inconstancia, como lo buscan algunos. Al contrario, nosotros digamos: Te buscamos apenados.

 

  Lope de Vega (1562-1635), “el príncipe de los poetas españoles” tiene lo que él llama:

            Espinela al Niño perdido

 

  Quien hubiere visto un Niño

perdido de ayer acá,

más blanco y rubio que está

sol dorado de blanco armiño;

vestido con limpio aliño;

que es Príncipe de la Luz,

y por dijes una cruz

_ aunque della se ha venido –

tendrá hallazgo prometido...

Mas, ¡ay engaño cruél,

¡que quien pregunta por Él

es el que viene perdido!

 

   j.v.c.


En breve

ORACIÓN DE SAN IGNACIO Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad, mi memoria, entendimiento y voluntad: Vos me lo disteis, a Vos, Señor lo torno. Disponed conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto solo me basta

24 DE MARZO: DOMINGO TERCERO DE CUARESMA

LA PACIENCIA DE DIOS, desde Tokyo por el P. Juan Vicente Catret S.J.

Este domingo tercero de Cuaresma se centra en la paciencia de Dios con los pecadores. Jesús en el Evangelio lo muestra con una parábola contradictoria: la del hombre que tenía una higuera plantada en una viña, y que fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró... Manda, pues, el dueño cortar la higuera infructuosa, pero el jornalero encargado del campo le dice: “Espera un año. Yo cavaré alrededor del árbol, lo abonaré, y si al año que viene no da fruto, entonces corta la higuera”. Y al año siguiente, este jornalero, que representa a Jesucristo nuestro Salvador, volverá a decir lo mismo con paciencia, a la espera de que demos frutos de conversión. Sí, un evangelio muy apropiado para la Cuaresma.