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Homilías

22 DE JULIO: DOMINGO 16 DEL TIEMPO ORDINARIO

CONTEMPLATIVOS EN LA ACCIÓN, desde Tokyo por Juan Vicente Catret S.J.

Este domingo nos invita a ser “Contemplativos en la acción”. El evangelio coincide siempre con el tiempo del verano, tiempo necesario para descansar del curso, sea junto a la montaña o junto al mar. Jesús, cuando los apóstoles volvieron de la misión que les había confiado, les dice que vayan con él a un sitio tranquilo para reposar un poco, ya que los que les buscaban eran tantos que no tenían tiempo ni para comer.

                San Ignacio de Loyola, cuya fiesta se acerca ya, nos dice a todos que debemos ser “contemplativos en la acción”. Que no debemos perder el contacto con Jesús, mientras lo ofrecemos a los demás. Los apóstoles se fueron en barca con Jesús a un sitio apartado. No debemos perder “el mar de la contemplación”. El reposo es volver a la fuente: gozar de la intimidad con Jesús, escucharle, aprender de él para ponerse al servicio de los demás.

  Pero al desembarcar, se encontraron con una multitud que adivinó a dónde iban y por tierra fueron allí y llegaron antes que ellos. Jesús sintió lástima de aquella gente y se puso a enseñarles porque eran “como ovejas sin pastor”.

  La compasión de Jesús no es sólo afectiva sino también efectiva, social y humana. Jesús se presenta como “pastor” y como “pasto” también, pues se nos da en la “Eucaristía”. Es como entona el salmo de hoy: “El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar, me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas...Prepara una mesa ante mí...y mi copa rebosa” .

  Santa Faustina Kowalska (1905-1938), esa santa polaca que exaltó la misericordia divina, escribió en su “Diario”:

  “El amor divino es la flor, y la misericordia, el fruto. El alma que duda, que lea estas consideraciones sobre la misericordia, y confiará:

  Misiericordia divina que brota del seno del Padre, confío en tí.

Misericordia divina, el atributo más grande de Dios, confío en tí.

Misericordia divina, misterio inconcebible, confío en tí.

Misericordia divina, fuente que brota del misterio de la Santa Trinidad, confío en tí.

Misericordia divina, insondable a todo espíritu humano o angélico, confío en tí.

Misericordia divina, de donde brota la vida y la felicidad, confío en tí.

Misericordia divina, por encima de los cielos, confío en tí.

Misericordia divina, fuente de milagros y maravillas, confío en tí.

Misericordia divina, que envuelves el universo entero, confío en tí.

Misericordia divina, venida al mundo en la persona del Verbo encarnado, confío en tí.

Misericordia divina, que sales de la herida abierta del Corazón de Jesús, confío en ti.

Misericordia divina, contenida en el Corazón de Jesús por nosotros y particularmente por los pecadores, confío en tí.

Misericordia divina, insondable en la institución de la santa Eucaristía, confío en tí.

Misericorda divina, que has fundado la santa Iglesia, confío en tí

Misericordia divina, en el sacramento del bautismo, confío en tí.

Misericordia divina, nuestra justificación por Jesucristo, confío en tí”.

  En japonés, “confiar” se escribe con un “kanji”: 信頼 que se lee: “shinrai” y significa “creer en la palabra que sale de la boca de una persona...

  Quiero terminar con el famoso soneto de Lope de Vega (1562-1635):

         PASTOR QUE CON TUS SILBOS AMOROSOS

  Pastor que con tus silbos amorosos

me despertaste del profundo sueño;

tú, que hiciste cayado de ese leño

en que tiendes los brazos poderosos,

  vuelve los ojos a mi fe piadosos,

pues te confieso por mi amor y dueño,

y la palabra de seguirte empeño,

tus dulces silbos y tus pies hermosos.

  Oye, Pastor, pues por amores mueres,

no te espante el rigor de mis pecados,

pues tan amigo de rendidos eres;

  espera, pues, y escucha mis cuidados...

pero ¿cómo te digo que me esperes

si estás, para esperar, los pies clavados?

 

  j.v.c.


En breve

ORACIÓN DE SAN IGNACIO Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad, mi memoria, entendimiento y voluntad: Vos me lo disteis, a Vos, Señor lo torno. Disponed conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto solo me basta

15 DE SEPTIEMBRE: DOMINGO 24 DEL TIEMPO ORDINARIO

LA MISERICORDIA DE DIOS

Las tres lecturas de este domingo nos hablan de “la misericordia de Dios”.