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Homilías

4 DE MARZO: DOMINGO TERCERO DE CUARESMA

TEMPLOS DE DIOS

En esta época secular, donde parece que no hay cabida para lo sagrado, nos importa resaltar las iglesias como lugares especialmente cosagrados a Dios. Es verdad que, desde la encarnación de Jesús, toda la tierra ha quedado sacralizada, y se puede adorar a Dios en cualquier parte. Como le respondió Jesús a la Samaritana: “A Dios hay que adorarlo con espíritu sincero”, y esto es posible en todo lugar y tiempo. Pero no hay dudas de que los recintos materiales dedicadso al culto nos ayudan a concentrarnos en nuestras relaciones con Dios.

 

    4 DE MARZO: DOMINGO TERCERO DE CUARESMA

TEMPLOS DE DIOS

  En esta época secular, donde parece que no hay cabida para lo sagrado, nos importa resaltar las iglesias como lugares especialmente cosagrados a Dios. Es verdad que, desde la encarnación de Jesús, toda la tierra ha quedado sacralizada, y se puede adorar a Dios en cualquier parte. Como le respondió Jesús a la Samaritana: “A Dios hay que adorarlo con espíritu sincero”, y esto es posible en todo lugar y tiempo. Pero no hay dudas de que los recintos materiales dedicadso al culto nos ayudan a concentrarnos en nuestras relaciones con Dios.

  El templo es la casa de Dios. Pero también es la casa del Pueblo de Dios, de la Iglesia. Y Jesús tambien afirmó: “Donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. Por eso la iglesia-templo es el lugar ideal para la reunión de la Iglesia-Pueblo.

  Y por eso Jesús se rebela contra las profanaciones del templo, como aparece en el Evangelio de hoy. Dice Jesús: “Mi casa es casa de oración” y “el celo de tu casa me devora”. Al templo hay que ir a fomentar la unión de todos los files en una misma fe, esperanza y amor. En la iglesia-casa hay que hacer iglesia-comunidad, hogar, familia.

  Mucho más que el templo de lso cristianos importan los cristianos como templo de Dios. Desde nuestro bautismo estamos consagrados al Señor igual que las iglesias materiales. Por eso debemos renovar nuestra conciencia de consagrados a Dios, sobre todo ahora en la Cuaresma: “¿No sabéis que sois templos de Dios?”...nos dirá S. Pablo en su carta a los Corintios.

  ¿Cómo ser morada del Señor? Cumpliendo los 10 mandamientos de su ley, tal como nos lo dice la primera lectural de hoy tomada del Éxodo 20, 1-17, cuya síntesis es amar a Dios sobre todas las cosas y a los demás como a nosotros mismos. También S. Pedro, llamado por Jesús “piedra” visible de su Iglesia, nos revela: “Vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción del templo del Espíritu, formando un sacerdocio sagrado para ofrecer sacrificios espirituales”.

  El beato Cardenal Newman (1801-1890) dijo en un sermón:

  “Por eso, los templos de Dios son también los monumentos de sus santos. Su simplicidad, su grandeza, su solidez, su gracia y su belleza no hacen más que recordarnos la paciencia y la pureza, la valentía y la suavidad, la caridad y la fe de los que solo han adorado a Dios en los montes y los desiertos; han trabajado, pero no en vano, porque otros han heredado el fruto de su trabajo. En efecto, a la larga, su palabra ha dado fruto; ha sido hecha Iglesia esta catedral en la que la Palabra vive desde hace mucho tiempo. Dichosos los que entran a formar parte de este lazo de comunión con los santos del pasado y con la Iglesia universal. Dichosos los que al entrar en esta iglesia penetran con el corazón en el cielo”.

  Y Orígenes, padre de la Iglesia nos dice también:

  Ser piedras vivas

  Todos nosotros, creyentes en Cristo Jesús, somos llamados piedras vivas según la palabra de la Escritura: También vosotros, como piedras vivas, vais construyendo un templo espiritual dedicado a un sacerdocio santo, para ofrecer por medio de Jesucristo sacrificios espirituales agradables a Dios.

  Cuando se trata de piedras materiales, sabemos que se procura colocar en los cimientos las piedras más sólidas y más resistentes para poder colocar luego encima todo el peso del edificio. Las piedras que siguen, de calidad un poco inferior, se colocan lo más cerca posible de los cimientos. Y así en lo sucesivo, según la resistencia de las piedras hasta el tejado. Hay que comprender que esto se aplica de la misma manera a las piedras vivas, entre las cuales las hay que están en los cimientos de nuestro edificio espiritual. Los apóstoles y los profetas. Esta es la doctrina de Pablo. Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular”.

  Quiero terminar con una poesía del P. José Luis Martín Descalzo (1930-1991) titulada:

                     LA VISITA A LA CATEDRAL

  Recuerdo que una mano me llevaba   Y ella añadía: “No le busques fuera,

y que, en la mano, un corazón latía,     cierra los ojos, oye su latido.

una savia caliente, que subía           Tú eres, la mejor catedral”.

por mis dedos y que me confortaba.

  Recuerdo que mi madre la apretaba

como abrazando mi alma que decía:

“Mira, aquí está Dios, Dios”, y que tenía

temblor su voz cuando lo mencionaba.

  Y yo buscaba a Dios desconocido

en los altares, sobre la vidriera

en que jugaba el sol a ser fuego y cristal.


En breve

ORACIÓN DE SAN IGNACIO Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad, mi memoria, entendimiento y voluntad: Vos me lo disteis, a Vos, Señor lo torno. Disponed conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto solo me basta

DOMINGO 21° DEL AÑO LITÚRGICO, CICLO C

AL OTRO LADO DE LA PUERTA ESTRECHA

Dios quiere que “todos se salven”, o sea, que todos seamos infinitamente felices… para siempre. En el deseo de Dios no hay excepción: Todos significa todos, pero libremente.