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Homilías

12 DE NOVIEMBRE: DOMINGO 32 ANUAL

SABIDURĂŤA Y ACEITE desde Tokyo por Juan Vicente Catret S.J.

Este domingo une “la sabiduría” de la primera lectura y “el aceite” de las lámparas de las doncellas prudentes o sabias de la parábola evangélica de Jesús. ¿Qué es la sabiduría? Dice el texto del Libro de la Sabiduría: “Fácilmente la ven los que la aman y la encuentran los que la buscan”...

           Este domingo une “la sabiduría” de la primera lectura y “el aceite” de las lámparas de las doncellas prudentes o sabias de la parábola evangélica de Jesús.

  ¿Qué es la sabiduría? Dice el texto del Libro de la Sabiduría: “Fácilmente la ven los que la aman y la enccuentran los que la buscan”...

 La sabiduría es equilibrio, armonía, conjunción esencial entre conocimiento y amor, experiencia y asombro, pasión por la verdad y tolerancia, realismo y utopía, humildad audaz, inteligencia del corazón, orar y vivir, soledad y trato cordial con los demás...

  Cualquier experiencia, cualquier encuentro puede encender una chispa de la sabiduría...en medio de la gente, en una hora de meditación, y también en un árbol, un cuadro, un insecto, un sendero de la montaña, en la conversación con un anciano, en la expresión de un niño o niña pequeños. Pero hay que ir a buscarla, salir de casa, abrir los ojos con curiosidad y simpatía, interpretar esas señales modestas, y detenerse a reflexionar...En una palabra estar presentes en el presente. Estar llenos de fe y de prudencia, con la esperanza del mundo futuro, estar vigilantes, a la espera...

  Y aquí viene el “aceite de las lámparas” de las doncellas prudentes...

¿Qué es ese aceite?...Es la gracia bautismal dentro de la lámpara del corazón...Es algo personal que no se puede compartir, sino aconsejar...pues cada uno tiene que inventar su propia respuesta a Cristo.

  Ese Cristo que viene, en el que meditamos en este mes de noviembre: el mes de los muertos, tal como dice S. Pablo hoy en la segunda lectura:

  “Pues si creemos que Jesús ha muerto y resucitado, del mismo modo a los que han muerto en Jesús, Dios los llevará con él”..”seremos arrebatados, al encuentro del Señor...y así estaremos siempre con el Señor”...

  Dice S. Agustín en su sermón 93:

  “las lámparas de la vírgenes sensatas brillan con un vivo resplandor, alimentadas por el aceite interior, por la paz de la conciencia, por la gloria secreta del alma, por la caridad que las inflama”...

  Quiero terminar con un soneto de Pilar Blázquez Vicente, de 2004, titulado:

             SONETO EN VÍSPERAS DE LA PARTIDA

 

  Aquí vengo, Jesús, hasta tu puerta,

¡te esperé con la lámpara encendida!

acaso no es la llama tan crecida,

pero estuvo en amores bien despierta.

 

  Apenas tu llegada descubierta,

pido entrada en tu casa tan querida.

Abre pronto, Jesús, tú eres mi Vida,

y alejada de ti mi alma está yerta.

 

  ¡Ábreme, amado, ya! ¡Qué gran consuelo

descansar donde el mismo Dios reposa!

Son las nupcias ansiadas de la esposa.

 

  ¡Oh Señor, hecho luz! ¡descorre el velo!

¡Oh mansión regalada...deliciosa!

¿Qué puedo yo querer, si eres Tú el cielo?

 

  j.v.c.


En breve

ORACIÓN DE SAN IGNACIO Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad, mi memoria, entendimiento y voluntad: Vos me lo disteis, a Vos, Señor lo torno. Disponed conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto solo me basta

15 DE SEPTIEMBRE: DOMINGO 24 DEL TIEMPO ORDINARIO

LA MISERICORDIA DE DIOS

Las tres lecturas de este domingo nos hablan de “la misericordia de Dios”.