LOYOLA 52
EDITORIAL


¿DESTRUIR PARA CONSTRUIR?

No es primera vez que se leen o escuchan estas tesis: "Para empezar un mundo nuevo hay que eliminar el antiguo", "Para crear una nueva sociedad hay que desintegrar la anterior"; "Sólo por la muerte se puede empezar una nueva vida".

Estas tesis u otras similares parecen derivarse de conceptos bíblicos o evangélicos como por ejemplo el tema del grano de trigo o del Misterio Pascual. No siempre estos temas son abordados en sus debidas proporciones o en su debida forma.

Veamos el tema del grano de trigo: éste propiamente no desaparece, no se elimina; se transforma, se desarrolla y transforma en una planta. En el Misterio Pascual, Cristo muere; pero no es otro Cristo el que resucita. Es el mismo Cristo quien muere a una vida mortal y resucita a una vida inmortal.

Esto mismo lo podemos aplicar a la vida de un hombre en particular y a la historia de la humanidad. En mi propia vida soy yo mismo quien nací hace tantos años y quien ahora estoy escribiendo estas líneas, aunque en todas mis moléculas se hubiera producido un reemplazo general. En la historia de Chile, es el mismo Chile el que soñó Pedro de Valdivia, el que gobernó Manuel Bulnes y el que en la actualidad dirigen nuestros presidentes. Las personas y las costumbres han ido cambiando, las leyes se han ido modificando... pero hay "algo" que nos hace sentir que formamos parte de la misma patria de entonces y de ahora.

Nada más antinatural ni antihistórico que pretender empezar de "cero" o empezar de "la nada". Nada puede salir de la nada.

Si algo no nos parece bien en nuestro mundo actual, sería insensato querer destruirlo todo para empezar de nuevo. Así no se hace la historia. Esta fórmula nunca ha resultado. Hemos visto cómo la quisieron aplicar en otros países. Porfiadamente, aunque hayan costado setenta años de sangre y opresión, las características fundamentales de un pueblo vuelven a surgir renovadas aunque modificadas.

Nuestra misión es construir un mundo mejor, una patria mejor. No destruyamos lo que tenemos. Aprovechemos todo lo bueno (que sigue siendo mucho), corrijamos lo malo, reforcemos las bases y sigamos construyendo.

José Juan Vergara S.J.

Director de "LOYOLA"

abril 2003