EDITORIAL
MIREMOS MÁS ALLÁ
Últimamente
vemos con frecuencia rostros sombríos y escuchamos voces de desaliento. Da la
impresión que estuviéramos viviendo una situación de encierro o de desilusión.
Los análisis interpretativos, dejémoslos a los analistas. Nosotros, que no
tenemos tanta ciencia, nos contentaríamos con salir del pozo en que nos hemos
caído y luego, volver a respirar el aire fresco y mirar el cielo.
Nos
hará mucho bien saber que podríamos volver a caer y tomar las precauciones
para que no nos suceda nuevamente.
Más
importante aún es mirar más allá, mirar a nuestro alrededor y ver que todavía
hay gente, grupos humanos e incluso naciones enteras que se encuentran
sumergidas en un pozo pestilente y necesitan con urgencia que alguien les
tienda la mano.
ASIA-Chile
no sólo tiene la responsabilidad de unir en un espíritu común a los jóvenes
y adultos que pasaron por la educación jesuita en nuestro país. Hay una
responsabilidad especial que consiste en vincularnos con nuestros hermanos del mundo entero.
No
basta que cada tres años un delegado nuestro vaya a un Congreso
Latinoamericano y cada cinco años asistamos a un Congreso Mundial. Esto sería
bueno pero muy insuficiente. Lo importante es que miremos a nuestro mundo
circundante y vibremos fraternalmente con esa gente que todavía nunca hemos
visto.
La
Unión Mundial de exalumnos jesuitas se ha fijado como objetivo abrir nuestros
ojos y corazones a esos pueblos que sufren los flagelos de la miseria, de las
guerras... que abramos nuestros ojos a los refugiados y que nos sintamos
motivados a cooperar con las instituciones que ayudan a esos pueblos más
necesitados.
En
este momento son varios los exalumnos de nuestros colegios que se han ofrecido
como voluntarios en trabajos dificilísimos en África. La mayoría de ellos
pertenecen a la Compañía de Jesús.
Últimamente
también laicos se están
involucrando. Corporativamente ASIA-Chile se compromete a cooperar con el
"dólar Arrupe". Consiste en que por cada cuota de socio de nuestra
Asociación, destinaremos un dólar para la solidaridad internacional.
Si
pensamos primero en los demás, si miramos más allá, dejaremos a un lado
nuestro rostro adusto y volveremos a sonreír.
JJV.
Director