LOYOLA 42
EDITORIAL


PROFESOR :
¿MAESTRO, O <<ENSEÑANTE>>?....
Somos exalumnos porque fuimos alumnos... en un colegio donde asistimos a clases... que nos daba un profesor.

Si vamos al diccionario y buscamos la palabra "profesor", encontraremos algunos sinónimos como "maestro" o "instructor". Tal vez, aparezca también la palabra "educador". Pero ¿Qué entendemos verdaderamente? ¿Cuál es nuestro concepto?

Para lograr que aflore nuestro concepto recurrimos a los recuerdos: hacemos un recorrido mental de nuestros años escolares y traemos a la memoria las imágenes de nuestros profesores.

Aparecen dos tipos: El "enseñante", osea aquel que se pone frente a un curso y le dicta sus conocimientos, los escribe en el pizarrón o vende sus apuntes a los alumnos. Si la clase es de ciencias, transmite fórmulas. Si la clase es de historia, dicta fechas y enumera batallas. Si la clase es de literatura o filosofía, nombra autores y exige que memoricen sus obras. Si la clase es de religión, dicta mandamientos. No hay duda: enseña Pero, ¿motiva?

El otro tipo es el "maestro". Este siente lo que dice. Vive lo que enseña. El maestro de ciencias, antes de dictar una fórmula. Lleva a sus discípulos a observar, experimentar y reflexionar, sacando conclusiones. Si es maestro de historia, disfruta y se traslada emocionalmente a la época que está
presentando a sus alumnos, para tratar de entender por dentro los acontecimientos que están estudiando. Si es maestro de filosofía, ayudará a sus discípulos a buscar las últimas causas de las cosas a la luz de la razón. Un maestro de música, si no logra que su discípulo pueda tocar bien un instrumento, al menos lo motivará a disfrutar la secuencia o la estructura de las bellas armonías.Hoy los Exalumnos no alegramos porque Chile ha reconocido en el Padre Patricio Cariola S.J. a un maestro de maestros otorgándole el Premio nacional de Educación. Los sanluisinos lo conocieron cuando Patricio comenzaba como "maestrillo"; hoy sus nietos los tienen como Rector. Los ignacianos lo conocieron como Prefecto general, en los tiempos que éste era el cargo educativo principal del Colegio. Luego, en el centro de Investigaciones de la Educación, Patricio se convirtió en formador de educadores.

San Ignacio de Loyola, uno de los más grandes formadores de hombres de la historia, contraponía el mucho saber al sentir y gustar hondamente. El se refería a las cosas espirituales; pero de igual manera, este criterio se puede aplicar en cualquier plano de la educación. Hoy, toda la información está a nuestro alcance a muy bajo costo. Si queremos, podemos atiborrarnos de conocimientos. ¿Somos por esto más humanos? No. Lo que nos hace falta es que buenos maestros nos ayuden a descubrir lo justo y necesario y eso, vivirlo en profundidad.

José Juan Vergara S.J.
Director