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LOYOLA
30
PRIMAVERA
DE 1996
LA
FUENTE Y CUMBRE DE NUESTRA RAZÓN DE SER
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Editorial: Exalumnos jesuitas, ¿Por qué y para qué? |
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| Somos exalumnos porque fuimos alumnos.
Durante una parte de nuestra vida recibimos la educación de la Compañía
de Jesús
Pero, ¿Qué sentido tiene que sigamos asociados? ¿Será sólo para mirar hacia atrás y complacernos en grandiosos resultados o emotivas evocaciones? La razón de nuestra existencia está en proyectar lo que hemos recibido. Si lo recibido fue FORMACIÓN Y EDUCACIÓN, esto es lo que debemos proyectar. La labor comienza en la casa, transmitiendo la formación cristiana recibida; continúa en nuestro trabajo, viviendo los valores que nos inculcaron; culmina en nuestra patria, preocupándonos de la educación. Miremos a nuestro país. Existen grupos selectos copn educación exquisita y grupos muy amplios con educación bastante deficiente. Sin descuidar la atención hacia quienes son los dirigentes de la sociedad, debemos preocuparnos de quienes constituyen la base de ésta: las clases populares. No muchos saben que aquí en Chile, además de los colegios secundarios, los cursos univ ersitarios de post-grado y la capacitación profesional de obreros, la Compañía de Jesús sostiene cinco escuelas básicas en sectores populares (una en Valparaíso, una en Concepción, una en Calera de Tango y dos en Santiago). Es aquí donde nuestra Asociación está llamada a colaborar, para que esos niños puedan sentir el sabor de la excelencia. Desde un tiempo atrás, un grupo significativo de exalumnos ayuda a la mantención de la Iglesia de San Ignacio, nuestro centro espiritual. Ahora se nos abren las posibilidades de contribuir en la edificación de templos vivos que son las almas sedientas de fe y cultura. José Juan Vergara S.J. Director de Loyola |
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